Carla: El activismo de las fundaciones, tu dedicación a los demás, tanto trabajo impresiona, mientras que como estrella de rock podrías satisfacerte con una vida fantástica de artista. Me preguntaba si esta energía enorme y esta conciencia muy aguda del mundo, que se siente en tu escritura, vienen de tu sangre [WINDOWS-1252?]irlandesa…

Bono: Hay evidentemente algo de este orden: indignación moral, [WINDOWS-1252?]sí… Los irlandeses son raros, pero tienen una melancolía que puede transformarse en [WINDOWS-1252?]rabia… buena y [WINDOWS-1252?]mala… Encontramos esto en nuestra política. Y en nuestro [WINDOWS-1252?]arte… Los irlandeses son obsesivos con la política. Cada taxista, barman, comerciante, y en particular las irlandesas. Esta indignación se expresa también entre los artistas hasta cuando tratan de [WINDOWS-1252?]evitarla… Sí, los irlandeses son [WINDOWS-1252?]raros… En la literatura, por ejemplo, su desquite sobre los ingleses después de la opresión política estuvo en agarrar su lengua, retorcerla, comprimirla, extenderla o estrecharla. Es muy evidente en Joyce, Yeats, Wilde y Beckett. Pero sólo mi naturaleza de irlandés explica mi compromiso militante. Encuentro que la vida de los artistas, cuyo resorte descansa mucho en el narcisismo, conduce a un estado de desgracia crónica, de deleite taciturno. Pegarme a otros me sacó de esto: es como si trabajara fuera de mí. Sí, eso es: trabajar para otros y con otros me salvó la vida.

Sé muy bien lo que quieres decir. Es innegable que hay gran parte de egocentrismo en la creación artística. Enfrentar a los demás no es sólo una necesidad vital: es también un enriquecimiento que le da un marco más amplio y otros puntos de interés. No mantenerse en uno mismo es lo más interesante, aunque puede producir maravillosas canciones románticas... Pero tú escribes sobre los otros...

Carla tu eres una narradora. Cuentas historias. Yo estoy completamente perdido cuando utilizo el "yo". No puedo contar historias... Es un defecto. Lo que sé hacer en cambio, es describir situaciones, de modo más emocional que [WINDOWS-1252?]psicológico… Es lo que hice, por ejemplo, escribiendo sobre Irlanda al principio de los años 80.

Y es gracias a tus canciones que toda una generación se interesó por la historia de tu país. Me acuerdo muy bien de "Sunday Bloody Sunday," uno de tus títulos emblemáticos, que entró directamente en nuestras mentes y nuestros corazones. El impacto político de esta canción valía todos los debates del [WINDOWS-1252?]mundo…

Carla, ¿te gusta The Clash?

Mucho

Es con ellos con que aprendí. Son ellos los que abrieron la vía a la contestación política en el punk-rock. Nunca había sido un analista político, escuchar a los Clash me hizo interesarme por el tema de la justicia. Tan pronto como soy testigo de una injusticia, mi sangre irlandesa me dice que debo hacer algo. Es lo que pasó cuando me fui a El Salvador y a Nicaragua en medio de los años 80. Fui allá con mi mujer, Ali, para sostener una fundación cuyo objetivo era poner a los niños a seguridad. Vimos cosas [WINDOWS-1252?]horribles… Un pueblo bajo la metralla, morteros americanos que explotaban, un cadáver al borde de un camino echado por un coche que [WINDOWS-1252?]pasaba… A gente común atrapada en una guerra ideológica que parecería ridícula hoy. Era extremadamente chocante. ¿Cómo permanecer indiferentes? ¿Cómo no tener ganas de testimoniar y de actuar? Es de esa pesadilla que nacieron ciertas canciones como "Bullet The Blue Sky," con el célebre riff de The Edge.